Algunas parejas pueden presentar a lo largo de su relación una pérdida en el interés sexual por el otro, haciendo que la vida amorosa cambie por completo y puedan surgir problemas.

Según el director del Instituto de Sexualidad Humana de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Rafael García Álvarez, el matrimonio mata la sexualidad porque la monotonía aumenta, pero además, afirma, que los hijos empeoran más la situación porque el individio cambia totalmente.

Recomienda a las parejas mantener la comunicación para encender otra vez la chispa o mantenerla: «Somos una cultura que nos gusta hablar poco, excepto cuando estamos enamorados».

El doctor indica, durante su participación en La Receta Médica, que existen cosas que la cultura ha impuesto, pero es decisión de la persona si la quiere cambiar.

«A su pareja usted tiene que tratarla como usted trataría su teroso más apreciado», resalta, e indica que la sexualidad no solo tiene que ser en la cama, sino todo el día, dándole tiempo a esa relación de pareja.