12/03/2019

Moscú, 12 mar (EFE).- La agencia espacial rusa Roscosmos presentó hoy el propulsor espacial más potente del mundo, el RD-171MV, que será utilizado en los nuevos cohetes portadores de clase media Soyuz-5 (Irtish) y de clase superpesada Yenisei.

“El propulsor RD-171MV será realmente el más potente del mundo”, afirmó el director general de la corporación estatal Energomash, Ígor Arbúzov, al afirmar que la potencia de este propulsor será de 246.000 caballos de fuerza, un peso de 10 toneladas y una capacidad de carga de 800 toneladas.

Roscomos acompañó el comunicado oficial con un vídeo en Twitter en el que muestra el propulsor en tres dimensiones.

Anteriormente, Arbúzov había anunciado que el primer ejemplar de este propulsor será entregado a Roscosmos en 2021 para el cohete Soyuz-5 que será lanzado desde el cosmódromo kazajo de Baikonur.

Por su parte el director general de Roscosmos, Dmitri Rogozin, comentó en febrero pasado que este propulsor superaría por su potencia a todos los análogos del mundo.

El RD-171MV es una modificación del propulsor RD-171M, utilizado en la primera etapa del cohete portador Zenit.

El lanzamiento del primer cohete portador que utilizará el bloque Soyuz-5 como primera etapa está previsto para 2022.

Posteriormente, los bloques Soyuz-5 se utilizarán como bloques laterales de los cohetes portadores superpesados Yenisei.

Según dijo en el vídeo el constructor jefe de Energomash, Piotr Lióvochkin, estos propulsores serán fabricados utilizando únicamente componentes rusos y dispondrán de defensas adicionales para evitar accidentes.

Además, el ingeniero señaló que para acelerar el proceso de producción la empresa rusa utiliza el modelado tridimensional, nuevas tecnologías y materiales compuestos, equipamiento nuevo adquirido en el marco de la renovación técnica de Energomash.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, firmó el decreto para la construcción del cohete portador superpesado Yenisei a principios de 2018.

Se espera que el primer lanzamiento de este cohete se lleve a cabo en 2028 desde el cosmódromo Vostochni. EFE