23/04/2019

El expresidente de la República y aspirante a la candidatura presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Hipólito Mejía, expresó este martes que el pueblo siente la misma incertidumbre sobre sus derechos democráticos, situación que dio origen a la Guerra de Abril de 1965, gesta que mañana, día 24, cumple 54 años.

“Hoy como en abril 1965, nuestro país vive nueva vez la incertidumbre sobre el ejercicio pleno de sus derechos democráticos”, adujo en un documento de prensa emitido en ocasión del aniversario de la gesta patriótica.

Expresó que en la fecha, la que definió como la confrontación política más importante del siglo pasado de la República Dominicana, quienes perdieron la vida lo hicieron aferrados a su valoración de la situación vivida en ese momento en el país. “En el centro de ese debate estaba, como lo está hoy, el tema de la calidad de nuestra democracia”, adujo.

“En efecto, la calidad de nuestra democracia se ve empañada por la corrupción generalizada y la impunidad complaciente. Asimismo, la criminalidad desbocada, la inseguridad ciudadana y la violencia generalizada amenazan el ejercicio de nuestra vida democrática”, detalló.

Agregó que lo más grave lo atraviesa el sector de la justicia, la cual estima está en una encrucijada, “entre su legitimidad y la aplicación independiente de los preceptos constitucionales y de las leyes que la sustentan”.

Para el político, al igual que ese 24 de abril, la sociedad dominicana “está compelida a elegir el camino que nos lleve a convivir en paz, con justicia social y en libertad”. No obstante, dijo que, contrario a aquella fecha, ahora no será necesario derramar sangre para lograr los sueños de democracia y libertad verdadera.

“Elegir el camino correcto hacia una democracia plena es el mejor tributo que podemos rendir a los hombres y las mujeres que el 24 de abril de 1965 tuvieron el coraje de defender la Constitución a riesgo de sus propias vidas. En esta ocasión, no será necesario que paguemos el precio de la sangre para defender la democracia. Nuestra respuesta, la única auténticamente ciudadana, es la participación responsable en los procesos electorales que decidirán quiénes nos gobernarán a partir del año 2020”.

Otros sectores
Mejía no es el único que ha expresado su preocupación en torno al tema. Por ejemplo, el Viernes Santos, en su Sermón de las Siete Palabras, la Iglesia Católica criticó duramente la forma en que el Gobierno se comporta, así como a los que aúpan los planes reeleccionistas fomentando que la Constitución sea modificada. También cuestionaron el papel que está desempeñando la Justicia, la cual tildaron de “simulada” y al servicio de los políticos y los partidos.

Igualmente, la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) manifestó su inquietud por los linderos que está tomando la democracia y la falta de institucionalidad en la República Dominicana.

“Cualquier persona con sensibilidad viene percibiendo señales sobre deficiencias institucionales que han estado presentes en los últimos años en la sociedad dominicana y que, sobre todo en las últimas semanas, de acuerdo a la percepción de amplios sectores, se han agravado dramáticamente, arrojando sombras sobre el futuro inmediato de nuestra democracia”, expresó en un documento.

Agregó que “lo que más le preocupa de sus señalamientos son las referencias a la crisis en la calidad de la democracia, con instituciones legislativas que parecerían ser incapaces de dictar leyes que sean efectivas o autoridades públicas sin voluntad de aplicarlas, sin distinciones ni privilegios, erradicando la sensación de que el imperio de la ley es una frase sin contenido”.